La dominación masculina es
uno de los temas más tratados en los últimos años debido al elevado número de
victimas de violencia de género.
Con el paso de los años, el
papel de la mujer ha sufrido una gran evolución. En la antigüedad, la mujer no
servía para nada solamente era útil para criar a los hijos/as, no tenía
posibilidad de ir a la escuela porque tenía que hacer las labores de la casa,
tenía que cuidar su vestimenta para no enseñar demasiado, un sin fin de prohibiciones
que acompañaba el ser mujer. Con el paso del tiempo, se ha luchado mucho por
los derechos de las mujeres y actualmente en pleno siglo XXI aún nos seguimos
encontrando numerosos casos de dominación masculina.
Hoy en día la mujer
relativamente puede hacer todo tipo de cosas libremente sin que ningún hombre
le diga como tiene que ir o que tiene que hacer. Pero nos encontramos con casos
y casos, hay mujeres sumisas a sus parejas que hacen todo por tal de
complacerlos, son capaces de no salir y quedarse en casa para que su pareja no
se ponga celoso, no se visten de tal manera para que ningún hombre, que no sea
su pareja, la mire; ahora con las nuevas tecnología y el uso continuo de Whatsapp y redes sociales son capaces de
no mantener contacto con amigos/as por tal de evitar discusiones…¿en que mundo
vivimos? ¿hemos retrocedido en el tiempo? ¿por qué no somos todos iguales?
En estos tiempos, la mayoría
de las mujeres trabajan fuera de casa y muchas de ellas una vez acabada la
jornada laboral tienen que hacer todas las tareas domesticas, sin recibir
ningún tipo de ayuda por parte de la pareja. Los hombres están mal
acostumbrados por la educación que han recibido y muchos de ellos no son
participes de estas, es la mujer la que tiene que realizar todas las tareas
después de estar todo el día trabajando fuera de casa. En este punto es cuando
comienza a plantearse los problemas, a veces la mujer no pone ningún tipo de
medio para solucionar esta situación por miedo al hombre, y otras veces pone
remedios pero es el propio marido quien domina la situación, llegando a convencer
a la mujer de que esas tareas le corresponde a ella. Y así es como vive
numerosas familias en España y en el mundo, calladas por miedo a sus parejas.
La sociedad está luchando creando numerosas organizaciones para concienciar
a los hombres y a las mujeres de que todos somos iguales, no porque uno sea
hombre es superior o inferior y viceversa, debemos de entender que todo se basa
en la educación que hemos recibido y tenemos que ser libres para hacer en cada
momento lo que deseamos, porque después estos típicos casos comentados anteriormente,
son los principales inicios de lo que será una muerte por violencia de genero,
no siempre, pero si la gran mayoría de los casos.
Las personas deben de educar a sus hijos/as desde pequeños, no deben de
atribuir cualidades sexistas, no deben de comprar un juguete u otro porque es
de niño/a o de un color u otro. Los padres deben de ser conscientes de la
realidad que vivimos y comprar dependiendo de los gustos de los hijos/as,
porque hay niñas que quieren jugar a los coches o niños que prefieren jugar a
las casitas y se oye el típico comentario: “No juegues a eso que es de niño/a”.
Tenemos que dejar elegir a nuestros hijos y no encasillarlos desde que nacen.
En esta sociedad, todos somos
iguales. Las mujeres deben de pararse a pensar que no son menos por pertenecer
al género femenino. El hombre y la mujer son dos seres que vienen al mundo de
la misma manera y ambos son iguales. Por esta razón, las mujeres no deben de
ser sumisas, no deben de realizar todas las tareas del hogar ellas solas, no debe
de cambiar su forma de ser o de vestir por otra persona… En el hogar todas las
acciones tienen que ser compartidas, así se podría evitar numerosas denuncias
por parte de mujeres, numerosos casos de violencia de genero, numerosas
discusiones…

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