lunes, 14 de marzo de 2016

Consumismo y obsolescencia programada



El consumismo ha sufrido un importante crecimiento a lo largo del siglo XX por la aparición de la publicidad. Las grandes empresas buscan las mejores técnicas de marketing para así poder lanzar increíbles anuncios publicitarios de sus productos. De esta forma, un número considerable de personas son atraídas por la publicidad de numerosos productos y compran de forma desbordada, sin tener necesidad de adquirir tal objeto o cosa.

La publicidad está siendo un gran instrumento para las grandes empresas, porque a través de ella se consigue que los ciudadanos capten la atención del producto que se oferta y así les genera una falsa necesidad por consumir. Con el paso del tiempo, las personas han ido consumiendo cada vez más y más hasta llegar a límites insostenibles, donde nos cuestionamos si esta situación que estamos viviendo podrá durar muchos años más. Aunque si es verdad que es bastante complicado no ser consumista, porque vivimos en un mundo de consumidores dónde el único objetivo de las empresas es conocer nuestra mente para poder meter sus anuncios en nuestra cabeza. Además, cada vez estas empresas de marketing emplean técnicas mas sofisticadas para atraparnos y así ellos poder conseguir su objetivo, vender.

La obsolescencia programada o programación de la vida útil de un producto, es uno de los grandes temas que se están tratando últimamente por numerosos comités. ¿Por qué los productos tienen que ser desechados si pueden durar más tiempo?. Tenemos un claro ejemplo, el de la primera bombilla. La bombilla no se fundía y tuvieron que modificar su fabricación para que ésta pudiera ser fungible y así la gente tuvieran que comprar más bombillas y la empresa iría hacia delante. Actualmente, la primera bombilla se encuentra aún encendida. Es cierto que si las bombillas no se fundieran la empresa hubiera tenido que cerrar, pero se pueden buscar otras alternativas y no llegar a estos extremos.  Lo mismo ocurre con los aparato eléctricos cómo las lavadoras, secadoras, impresoras, móviles, etc. ¿Por qué las impresoras dejan de funcionar una vez realizada un número determinado de copias? ¿cuál es la solución?. Tendremos que dejar de usar la impresora para que no se estropee, ya que si se estropea hay que comprar una nueva porque el precio por arreglarla es superior a comprar una nueva, más moderna.

Una de las cosas que no nos hemos planeado es… ¿a dónde van a parar todos los productos que desechamos? eso es otro interrogante realmente serio e importante. Porque como podemos ver en los documentales, estamos desechando productos que son útiles, productos nuevos. Estamos contaminando el planeta, basta ya de consumir de forma innecesaria. Poco a poco estamos acabando con los recursos que la Tierra nos proporciona y estamos ahogando en basura a los países del tercer mundo.


Las personas deberíamos de pensar un poco antes de decidir si comprar algo  o no, aunque el tiempo es lo que menos tenemos a la hora de comprar, ya que los vendedores nos presionan mediante el uso de sus técnicas para que respondamos si o no rápidamente a la hora de adquirir cierto producto. Como sociedad tenemos que luchar para que los productos sean mas duraderos y tenemos que evitar caer en las tentaciones publicitarias que nos bombardean continuamente cada día. Y no olvidar que las cosas importantes de la vida no son cosas. Son momentos, emociones, recuerdos, lecciones…





Necesito de todo. Recuperado de: http://marcianosmx.com/historia-obsolescencia-programada/

No hay comentarios:

Publicar un comentario