El
consumismo ha sufrido un importante crecimiento a lo largo del siglo XX por la
aparición de la publicidad. Las grandes empresas buscan las mejores técnicas de
marketing para así poder lanzar increíbles anuncios publicitarios de sus
productos. De esta forma, un número considerable de personas son atraídas por
la publicidad de numerosos productos y compran de forma desbordada, sin tener
necesidad de adquirir tal objeto o cosa.
La
publicidad está siendo un gran instrumento para las grandes empresas, porque a
través de ella se consigue que los ciudadanos capten la atención del producto
que se oferta y así les genera una falsa necesidad por consumir. Con el paso
del tiempo, las personas han ido consumiendo cada vez más y más hasta llegar a
límites insostenibles, donde nos cuestionamos si esta situación que estamos
viviendo podrá durar muchos años más. Aunque si es verdad que es bastante
complicado no ser consumista, porque vivimos en un mundo de consumidores dónde
el único objetivo de las empresas es conocer nuestra mente para poder meter sus
anuncios en nuestra cabeza. Además, cada vez estas empresas de marketing
emplean técnicas mas sofisticadas para atraparnos y así ellos poder conseguir
su objetivo, vender.
La
obsolescencia programada o programación de la vida útil de un producto, es uno
de los grandes temas que se están tratando últimamente por numerosos comités.
¿Por qué los productos tienen que ser desechados si pueden durar más tiempo?.
Tenemos un claro ejemplo, el de la primera bombilla. La bombilla no se fundía y
tuvieron que modificar su fabricación para que ésta pudiera ser fungible y así
la gente tuvieran que comprar más bombillas y la empresa iría hacia delante.
Actualmente, la primera bombilla se encuentra aún encendida. Es cierto que si
las bombillas no se fundieran la empresa hubiera tenido que cerrar, pero se
pueden buscar otras alternativas y no llegar a estos extremos. Lo mismo ocurre con los aparato eléctricos
cómo las lavadoras, secadoras, impresoras, móviles, etc. ¿Por qué las
impresoras dejan de funcionar una vez realizada un número determinado de
copias? ¿cuál es la solución?. Tendremos que dejar de usar la impresora para
que no se estropee, ya que si se estropea hay que comprar una nueva porque el
precio por arreglarla es superior a comprar una nueva, más moderna.
Una de
las cosas que no nos hemos planeado es… ¿a dónde van a parar todos los productos
que desechamos? eso es otro interrogante realmente serio e importante. Porque
como podemos ver en los documentales, estamos desechando productos que son
útiles, productos nuevos. Estamos contaminando el planeta, basta ya de consumir
de forma innecesaria. Poco a poco estamos acabando con los recursos que la
Tierra nos proporciona y estamos ahogando en basura a los países del tercer
mundo.
Las
personas deberíamos de pensar un poco antes de decidir si comprar algo o no, aunque el tiempo es lo que menos
tenemos a la hora de comprar, ya que los vendedores nos presionan mediante el
uso de sus técnicas para que respondamos si o no rápidamente a la hora de
adquirir cierto producto. Como sociedad tenemos que luchar para que los
productos sean mas duraderos y tenemos que evitar caer en las tentaciones
publicitarias que nos bombardean continuamente cada día. Y no olvidar que las
cosas importantes de la vida no son cosas. Son momentos, emociones, recuerdos,
lecciones…
Necesito de todo. Recuperado de: http://marcianosmx.com/historia-obsolescencia-programada/

No hay comentarios:
Publicar un comentario